El seguro de decesos y accidentes cubre la muerte de un ladrón en su huida

El padre del fallecido, que murió desangrado en su escondite tras herirse en el robo, tenía suscrito un contrato de seguro de decesos y accidentes en el que el uno de los asegurados era su hijo.

El Tribunal Supremo ha condenado a una aseguradora a indemnizar con 8000 euros al padre de un ladrón que murió desangrado tras un robo. Su fallecimiento tuvo origen en el corte que sufrió en una pierna al huir del lugar del delito, y posteriormente se escondió y murió desangrado.

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